Entrevista al Doctor Gomez Mayordomo

Muchas gracias por concedernos esta entrevista. Como centro especializado en estimulación cognitiva estamos encantadas de contar con tu experiencia. 

P.- Doctor, ¿por qué decidiste especializarte en neurología?

Desde que era pequeño siempre me ha interesado todo lo relacionado con las neurociencias. Este interés se mantuvo durante toda la carrera de Medicina y por eso decidí especializarme en Neurología. Me parece fascinante intentar entender cómo funciona y cómo enferma el cerebro, órgano del que todavía sabemos muy poco y nos queda mucho camino por investigar. Además, los pacientes en Neurología son complejos, pero se aprende mucho con ellos y el poder ayudarles supone uno de los aspectos más reconfortantes de mi profesión. 

P.- Nuestra filosofía es que no hay esperar a que el neurólogo diagnostique deterioro cognitivo para comenzar a hacer estimulación. ¿Estás de acuerdo con nosotras? 

El cerebro es como un “músculo”: si no se ejercita, pierde cualidades con el tiempo. Esto es más acusado en pacientes con enfermedades neurodegenerativas, pero también ocurre en menor medida en personas sanas conforme avanza la edad. Todos los pacientes que acuden a mi consulta con quejas de memoria, independientemente del diagnóstico, reciben el mismo mensaje: lo más importante para prevenir o retrasar el deterioro cognitivo es mantener una vida activa (“un cerebro activo”) desde el punto de vista físico, emocional y social. La estimulación cognitiva es una herramienta que implica muchos de estos aspectos y en pacientes afines a ella puede contribuir a cumplir estos objetivos.  

P.- ¿Crees que hay edades a las que conviene empezar a plantearse una valoración neurológica o solo ante la aparición de algunos síntomas o cambios? 

Las enfermedades que asocian deterioro cognitivo tienen causas multifactoriales y pueden aparecer a edades variables. Por ello, no es rentable realizar una valoración sistemática neurológica en todo paciente simplemente por un criterio de edad. Además, ya conocemos y hemos dicho que lo más importante de cara a prevenir el deterioro cognitivo y/o llegar a edades avanzadas con una buena calidad de vida es mantenerse activo en todas las esferas de la vida. En este sentido, es crucial inculcar en la población unos hábitos de vida saludables a edades tempranas y mantenerlos durante toda la vida.  En el caso de que aparezca algún síntoma neurológico, sí que es necesaria una valoración médica para establecer un diagnóstico y un manejo terapéutico adecuado a cada caso. 

P.- Cuando los familiares o las propias personas comienzan a notar despistes u otros síntomas, ¿qué es lo que más preocupa al paciente? ¿Y a su familiar o cuidador?

Cuando un paciente comienza a notar olvidos frecuentes la principal preocupación que tiene es la posibilidad de padecer una enfermedad neurológica degenerativa, como por ejemplo la enfermedad de Alzheimer. Esta es una enfermedad progresiva que comienza con alteración de la memoria y que con los años puede asociar otros síntomas como dificultad para orientarse en ambientes conocidos, realizar tareas previamente aprendidas o incluso dificultad para reconocer familiares. Todo ello supone además una preocupación para la familia, que se ve obligada a reorganizarse y a emplear gran cantidad de recursos en el cuidado y apoyo del paciente. Afortunadamente, solo un porcentaje de pacientes con estas quejas de memoria se atribuyen a dicha enfermedad y existen otras causas de deterioro cognitivo. Por ejemplo, los trastornos del estado del ánimo y el mal control de factores de riesgo vascular (tensión arterial, diabetes, colesterol, tabaco, sedentarismo, etc.) también contribuyen a perder capacidad de concentración y de atención que se manifiestan como problemas de memoria. Uno de los objetivos en la consulta de Neurología es discernir la causa de estos síntomas, pues distintos diagnósticos tienen implicaciones y manejo terapéutico diferente.

P.- Cada vez nos llegan más personas derivadas del neurólogo para realizar estimulación cognitiva especializada, ¿qué beneficios notáis vosotros como profesionales de la salud?

Las enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer no disponen de un tratamiento curativo en el momento actual, a pesar de los avances científicos. No obstante, existen medidas con efecto discreto que pueden retrasar el deterioro funcional de nuestros pacientes. Entre ellas, recomendamos la estimulación cognitiva ya que supone ciertos beneficios en cuanto a entrenamiento de las capacidades cognitivas y de socialización con otras personas durante la actividad. Si se realiza de forma regular, existen evidencias de que podría ser capaz de ralentizar el deterioro funcional diario que va asociado a estas enfermedades. Además, las personas sanas que estimulan cognitivamente su cerebro de forma regular (en forma de hobbies, estudios formativos o estimulación cognitiva especializada) pueden retrasar años la aparición de síntomas de deterioro cognitivo.  

P.- La pandemia y el confinamiento han generado sensaciones negativas en todos, pero especialmente en las personas mayores. ¿Qué escenario crees que se plantea para ellos, tengan o no tenga deterioro, en los próximos meses? Ahora que, poco a poco, ya vamos volviendo a las consultas, ¿qué situaciones os estáis encontrando?

La situación de confinamiento en la que se ha visto sometida nuestro país ha supuesto un efecto nefasto para la salud de nuestro cerebro. Esto es algo que ya estamos empezando a ver y probablemente sigamos viendo durante meses. Hemos tenido al cerebro “aislado” de un entorno natural y social, lo que ha supuesto una privación sensorial y un “paso atrás” en nuestras capacidades afectivas y cognitivas. Desde el punto de vista de Salud Mental, han aflorado muchos trastornos del estado del ánimo o empeorados trastornos previos. En Neurología, muchos de nuestros pacientes con deterioro cognitivo han visto un empeoramiento acelerado de la enfermedad. Actualmente estamos viendo demencias que se han hecho manifiestas o han debutado durante estos meses. Esto solo refleja la importancia y necesidad de los buenos hábitos de vida para mantener la salud cerebral. No sabemos qué nos deparará la segunda mitad del año 2020, pero está claro que debemos adaptarnos a la situación y deberán surgir o modificarse los recursos para poder seguir ofreciendo una atención de calidad a nuestros pacientes, siempre en un ambiente de seguridad para ellos. 

P.- Durante el periodo de confinamiento las nuevas tecnologías fueron una herramienta fundamental para todos, mayores y jóvenes. Aunque al principio nos parecía imposible, han sido un apoyo indispensable para poder continuar haciendo estimulación cognitiva en casa. ¿Cómo crees que nos puede ayudar la tecnología en el tratamiento de personas mayores en esta área?

La situación de pandemia ha acelerado el desarrollo de nuevas tecnologías para hacer frente a todos los problemas derivados. Creo que esto ha paliado en cierto grado el detrimento del deterioro cognitivo secundario al aislamiento, pues los mayores han podido permanecer en contacto con sus familiares lejanos e incluso ha permitido continuar con tratamientos psicoterapéuticos o de estimulación cognitiva. En la situación en la que nos encontramos, donde hay una minimización de la asistencia presencial en instituciones sanitarias para evitar contagios, estos modos de trabajo van a cobrar especial importancia. No obstante, en mi opinión, creo que deben ser usados como un elemento de apoyo dentro de todo el manejo global del paciente, puesto que no suplen todas las ventajas de otras modalidades terapéuticas. Por ejemplo, una estimulación cognitiva en un centro presencial implica que el paciente debe planificar la cita, salir a la calle, fomenta la movilización y ejercicio físico, y mantiene el contacto social y “calor humano” con los terapeutas y resto de compañeros. Todo ello también supone una rehabilitación cognitiva que, con el uso exclusivo de otras medidas telemáticas, podría perderse. Aun así, no cabe duda de que estas herramientas telemáticas suponen y van a jugar un papel fundamental como apoyo en terapias de estimulación cognitiva. 

P.- Independientemente de que cada vez se pueda llegar más a las casas, la socialización que facilitan espacios como el nuestro, donde personas con necesidades similares comparten un propósito, ¿también son un buen estímulo o un factor protector para que ese deterioro cognitivo sea menor?

Creo que esto es un factor fundamental, a colación de la pregunta anterior. Los seres humanos somos seres sociales y nuestro cerebro está diseñado para vivir en sociedad. El convivir y socializar con otras personas implica que recordemos información sobre ellos, hablar de noticias y deportes, fomenta la actividad física y muchos otros factores que permiten mantener el cerebro activo. Uno de los principales factores que contribuyen al empeoramiento del deterioro cognitivo es la apatía y pérdida de interés por las aficiones, que fomenta el aislamiento y el desacondicionamiento físico y mental. Es un círculo vicioso contra el que debemos luchar para evitar el detrimento funcional de los pacientes con deterioro cognitivo. Por ello, una recomendación para mis pacientes y sus familiares es que sigan manteniendo aquellos hobbies y aficiones que más les motiven. Los centros de estimulación cognitiva con espacios donde se fomenta el trabajo entre varias personas engloban muchos de estos aspectos positivos. 

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